1231 días sin ti.
Te necesitaba , necesitaba de tu voz, de tu mirada, de tu sonrisa, y no lo encontraba.
Te necesitaba cuando estaba triste, para tener el abrazo perfecto que no me dejase caer entre mis lágrimas.
Te necesitaba en los momentos felices, para poder mirarte y decirte cuanto te quiero.
Te necesitaba en las siestas para darle calor a alguien, o verte dormir y poder acariciar tu piel.
Te necesitaba en mis mañanas, para desayunar a tu lado y escuchar tu voz de dormido o ver tu cara de recién levantado.
Te necesitaba en mis ratos libres, para contarte cualquier tontería y mandarte una foto absurda que te hiciera sonreír.
Te necesitaba cuando me enfadaba , para que me hicieras reír y mi enfado fuera absurdo.
Te necesitaba cuando no sabía que ponerme y llegabas tú, con tu mirada fija y me decías que todo me quedaba genial, y que siempre estaba guapa.
Necesitaba de tus etiquetas en instagram, de tus likes y de tus comentarios que me dejaban sin palabras.
Necesitaba mil fotos contigo y un arsenal de recuerdos para cuando fuese imposible vernos poder mirarlos esperándote.
Necesitaba de viajes sorpresa, de planes inesperados y de sonrisas como regalo.
Necesitaba de tus caricias, de tus manos y de ti.
Necesitaba del contacto de nuestras pieles, de nuestros besos y de cenas inesperadas.
Necesitaba de bailes y de nosotros cantando a gritos , de ducharnos y de dormir a tu lado.
Necesitaba de salir con amigos y saber que tu estabas ahí, de tus recados y de ser tu chica.
Necesitaba de conversaciones interminables, de visitas inesperadas, de jugar con mi perro contigo, y de mirar el cielo a tu lado.
Te necesitaba más de lo que tu me necesitabas a mí, y por eso un día, ya no estabas.
La suma de mis días sin ti, tristes y aburridos se hace interminable, eres más efímero que mis sueños.
Y eso supongo que pasa con la perfección, es tan efímera que quema por dentro, es tan bonita que duele, y si, tu eras, eres y serás mi perfección, por mucho que pase el tiempo.
Yo siempre estaré para ti, aunque tu no estés para mí.
Hoy la inspiración no es triste, la pena se ha ido a bailar con el pasado y una leve sonrisa acaricia el corazón que hacía tiempo latía sin sentido.
Así empiezo a saber vivir sin tus miradas, aunque siempre te eche de menos.
Te necesitaba cuando estaba triste, para tener el abrazo perfecto que no me dejase caer entre mis lágrimas.
Te necesitaba en los momentos felices, para poder mirarte y decirte cuanto te quiero.
Te necesitaba en las siestas para darle calor a alguien, o verte dormir y poder acariciar tu piel.
Te necesitaba en mis mañanas, para desayunar a tu lado y escuchar tu voz de dormido o ver tu cara de recién levantado.
Te necesitaba en mis ratos libres, para contarte cualquier tontería y mandarte una foto absurda que te hiciera sonreír.
Te necesitaba cuando me enfadaba , para que me hicieras reír y mi enfado fuera absurdo.
Te necesitaba cuando no sabía que ponerme y llegabas tú, con tu mirada fija y me decías que todo me quedaba genial, y que siempre estaba guapa.
Necesitaba de tus etiquetas en instagram, de tus likes y de tus comentarios que me dejaban sin palabras.
Necesitaba mil fotos contigo y un arsenal de recuerdos para cuando fuese imposible vernos poder mirarlos esperándote.
Necesitaba de viajes sorpresa, de planes inesperados y de sonrisas como regalo.
Necesitaba de tus caricias, de tus manos y de ti.
Necesitaba del contacto de nuestras pieles, de nuestros besos y de cenas inesperadas.
Necesitaba de bailes y de nosotros cantando a gritos , de ducharnos y de dormir a tu lado.
Necesitaba de salir con amigos y saber que tu estabas ahí, de tus recados y de ser tu chica.
Necesitaba de conversaciones interminables, de visitas inesperadas, de jugar con mi perro contigo, y de mirar el cielo a tu lado.
Te necesitaba más de lo que tu me necesitabas a mí, y por eso un día, ya no estabas.
La suma de mis días sin ti, tristes y aburridos se hace interminable, eres más efímero que mis sueños.
Y eso supongo que pasa con la perfección, es tan efímera que quema por dentro, es tan bonita que duele, y si, tu eras, eres y serás mi perfección, por mucho que pase el tiempo.
Yo siempre estaré para ti, aunque tu no estés para mí.
Hoy la inspiración no es triste, la pena se ha ido a bailar con el pasado y una leve sonrisa acaricia el corazón que hacía tiempo latía sin sentido.
Así empiezo a saber vivir sin tus miradas, aunque siempre te eche de menos.
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