Mi gran amor.

Puede parecer tontería y siempre pensé que se ama una sola vez en la vida, pero algo dentro de mí, cambió.
Ese día me levanté como otro cualquiera, cansada de la pesada rutina y deseando que llegase la tarde para salir con los colegas, ilusa de mí, creer una vez más que el amor me dejaría en paz.
Viernes, 30 de noviembre de 2016.
Ese día, sin duda comprendí que se puede amar dos cosas al mismo tiempo. Llegó a mi vida el amor, otra vez, pero esta vez era muy distinto a lo que yo creía, era un amor tan diferente y tan puro, que tardé una sola mirada en saber que ya era una de las mejores cosas que me podía pasar en la vida.
Yo no concebía otro tipo de amor, y el llegó a mi vida a cambiar los esquemas, me robó noches enteras, salidas, borracheras, me robó tantas cosas y ni me dí cuenta, porque realmente quería estar a su lado todo el tiempo, las horas que pasaba lejos de él, lo echaba de menos cada vez más, no entendía que me estaba pasando. Y ahora lo entiendo.
Él , a pesar de sus cosas malas, de lo tonto que es a veces y el dolor de cabeza que me da cuando se enfada o esta inquieto, me hizo ver el mundo distinto, me hizo mirar más allá de cosas que siempre me habían parecido normales...
Ese día mi vida cambió por completo, a su lado he vivido mis peores y mejores momentos, y es curioso, porque aunque este triste en silencio , él, no sé como, pero siempre lo sabe.
Cada día que despierto a su lado me quedo un rato mirándolo, es tan bonito, tan increíble este amor.
Cuando busca mis brazos para recostarse, cuando acaricio su cuerpecillo, cuando me lo como a besos, siento que el tiempo va a una velocidad distinta a la de nosotros y deseo parar el mundo unos minutos más...
No sé cuando se irá, no sé si me fallará algún día, pero hasta el momento no lo ha echo.
No me habla, solo me mira y me da su calor, pero eso me basta, a veces solo necesitamos que nos escuchen.
Todo este tiempo os he estado hablando de mi perrillo, se llama Blacky y como he dicho llego a mí hace casi un año, aunque nació el 30 de septiembre, cuando lo vi por primera vez era tan chiquitillo, me enamoré de esa cosilla adorable y nunca pensé que podría tenerlo hasta esa tarde, donde de verdad cambió mi forma de ver el mundo, no todas las personas sentimos igual, pero yo soy una persona de sentimiento fuerte y cuando lo cogí por primera vez entre mis brazos sentí que ya lo amaba con todo mi corazón.
A pesar de que me ladre cada mañana , o que me muerda jugando, el siempre viene a mí sin yo llamarlo cuando estoy triste y me da un buen chupetón en toda mi cara para que espabile, estoy muy orgullosa de considerarme amante de los animales, no es algo que e elija, es algo que llega a ti, y que no puedes evitar, de una forma u otra, aquellos que entienden esta historia, saben de que les hablo.

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