Me faltan ganas.

Me agobia el tiempo, los relojes, los minutos, horas y segundos, me agobia que pase tan rápido, días, semanas , meses y años... vivir pendientes del tiempo, más bien esclavos.
Me asfixia la sociedad, con sus prejuicios, con su falta de coherencia, con su ruído, un ruído que hasta el silencio ve, que afecta a toda la humanidad, dominados por el poder, que asco.
No tengo ganas de levantarme hoy , no tengo ganas de estudiar cosas que no me gustan, y no tengo ganas de aguantar a los tontos que hay a cada metro , no tengo ganas de seguir aguantando esto.
He perdido esa fuerza que hacía que los "no tengo ganas" fueran simples excusas, mi ruído favorito es tu voz, y quieres irte lejos de mí a cada minuto, y en la lejanía dudo oír tu voz, ya ni leo tus mensajes, estoy acostumbrada a la perdida, a la lejanía, me haces falta y no estás aquí.
Te pido por favor, ven a calmar este desastre.
Y apareces.
Como siempre tan temple, tan tú, y vienes dispuesto a buscar guerra, mientras yo pido a gritos la calma.
Pero apareces, tú, que irradias fuerza por todos lados, y buscas un combate a media luz, quien sabe dónde, a ti eso te da igual, y yo presa de tu sonrisa, de tu mirada, mirada que hace perderse al más cuerdo, me rindo ante ti, comienza la batalla.
Batalla que siempre ganas, pues tienes un don, y así aprendí que contigo, la calma siempre llega, tras cada combate, y cada día que pasa lo amo más, pero me hace asfixiar, porque te echo de menos cuando no estás cerca, me he vuelto adicta a tus guerras y odio cuando no estás aquí, cuando te vuelves lejanía otra vez.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Volver

Despertar.

Costumbre.