Siendo sincera conmigo misma. Part II.

Hace mucho tiempo escribí un siendo sincera que no me atreví a compartir ni si quiera con él.
Hoy ha pasado el tiempo, fui capaz de dejar atrás todo aquello, salí de aquello que me consumía, si, hubo momentos buenos, pero ya no compensaban todo lo malo, aunque pareciese que no hubiese echo nada.
Llegó ese día en el que mi cabeza dijo basta, no puedo más, y acabó.
No fue fácil, porque nunca lo es, pero poco a poco sales de todo.
Hoy sé quien soy, estoy segura de mi misma, sé donde quiero y donde voy a llegar, porque nada ya puede decirme que no soy suficiente y mucho menos hacerme sentir así, de todo se aprende y ese año con tantas idas y venidas, esa montaña rusa sin diversión me ha enseñado que da igual todo, que primero tienes que mirarte a ti mismo y reconocerte, porque si dejas de hacer eso, estas perdido.
Llevaba tanto sin hacer cosas que me gustan y entre ellas escribir que me cuesta encontrar las palabras adecuadas para expresar todo, y realmente es que no tengo muchas más palabras para algo que acabó hace ya mucho, me siento bien y feliz de haber superado como me sentía, porque al fin y al cabo de eso trata la vida, a base de prueba y error he llegado a donde estoy hoy, puede que no de la mejor forma pero tengo lo que quiero y muchas cosas vienen en camino, quizás algún día logres comprender que no todo es material en este mundo, que hay detalles que valen más que cualquier regalo material, que hay momentos que se regalan porque sí, y dan la vida.
Gracias a mi misma por ser fuerte y por dejar algo que no hacía bien, y ahora a seguir y perseguir sueños que son lo que mantienen con vida e ilusión el mundo, aunque hoy en día pocas personas son las que viven así.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Volver

Despertar.

Costumbre.