Verano.

No tengo sonrisas suficientes para describir el mejor verano hasta el momento.
No tengo suficientes canciones aprendidas, ni suficientes bailes que recordar.
No tengo suficientes momentos, ni suficientes abrazos y besos que volver a revivir.
No me basta con los sitios a los que volvería solo por sonreír al recordar cada instante.
Me saca una sonrisa cada recuerdo de este verano.
No te vayas aun por favor, repito mentalmente cada día que pasa de septiembre, que siempre llega para recordarnos que los momentos felices pasan rápido, fugaces como estrellas, efímeros.
Y se van alejando los días de sol, los días de playa con amigos, las tonterías de cada noche, la sensación de libertad, el respirar aire como si fuera a acabarse y sacar la mano por la ventanilla del coche como si pudieses atrapar las estrellas, los amaneceres infinitos, y los amaneceres junto a pájaros de barro.
Se alejan los bailes con amigos, las canciones de flamenquito a toda voz igual que las de reggaeton, los días sin nada que hacer, días en los que el único problema era pensar en que ponerte, y a veces ni eso.
Se van muy rápido las risas, los abrazos y los mañana te veo.
Y van llegando los días de estudio y trabajo, las noches de insomnio pensando en el siguiente examen, y los ratos libres donde llega el anhelo de esos días tan geniales.
Y se cambia el olor del mar por olor de chimenea, y los ratitos de fresco por la noche por mantita dentro de casa.
Se quedan cortas todas las palabras que intentan describir este verano.
Se ven ya lejos los besos de buenos días, y el despertarse tarde.
Se acaba un verano increíble y empieza la espera del siguiente, con nuevas emociones que vivir entre medio.
Te echaré de menos verano, no tardes en volver.



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